lunes, 11 de febrero de 2008

La Conferencia Oeste: Diez equipos, ocho puestos

En este artículo intentaré aclarar la Conferencia Oeste con la meta de proyectar los ocho equipos -de los diez merecedores- que ganaran uno de los ocho puestos en los Playoffs.

Primero, hay que declarar los equipos que obviamente ganaran puesto, ésos, por mi parecer, son los seis siguientes:

Los Lakers de Los Ángeles, los Suns de Phoenix, los Hornets de New Orleans, los Jazz de Utah, los campeones Spurs de San Antonio y los Mavericks de Dallas.

Segundo, hay que declarar los cuatro equipos que lucharan por los últimos dos puestos de los Playoffs:

Los Rockets de Houston, los Warriors de Golden State, los Nuggets de Denver y los Trail Blazers de Portland.

Los Trail Blazers, por mi parecer, aunque tienen un futuro resplandeciente verosímil -especialmente cuando se añade Greg Oden al equipo el año que viene-, son los más débiles de los cuatro.

Primeramente, les falta un verdadero jugador de franquicia; si, Brandon Roy es un jugador de alta calidad, pero a nivel de Michael Redd no Tracy McGrady, o mejor dicho, el ya nunca visto Tracy McGrady.

Además les falta un pívot para ayudarles cercas del tablero con los rebotes y con la defensa; hoy en día existe una desigualdad tremenda en esos aspectos del baloncesto contra los Trail Blazers. Al fin, los 45 a 47 juegos que terminaran ganando no van hacer suficientes para ganar un puesto en los Playoffs.

De los tres restantes quisiera decir sin duda que los Rockets van a lograr ganar un puesto en los Playoffs, pero no osó a decir tanto a pesar de su enero y febrero triunfantes, el rendimiento inesperado de novatos Carl Landry y Aaron Brooks y la ascensión meritoria de Luis Scola de suplente a titular.

La duda no es grave, pero es una que no existe en los Warriors y los Nuggets, ambos equipos completos, fuertes, capaces de ganarle a cualquier adversario en cualquiera noche porque tienen la habilidad de amontonar puntos y puntos y mas puntos. La pequeña, pero perpetua, duda nace de la historia repleta de lesiones de Yao Ming y Tracy McGrady. A cualquier momento la espalda frágil de McGrady o los pies sobrecargados de Yao Ming se pueden agraviar a cuestas del buen y mejorando record de los Rockets hurtándolos de los Playoffs y el presupuesto suceso de esta temporada.

Al contrario, los Warriors y los Nuggets no tienen porque preocuparse con esa duda; el anterior porque su jugador de franquicia ha dejado a las espaldas su pasado igualmente repleto de lesiones, y el último porque de sus dos jugadores de franquicia el mejor es hombre de hierro, y cuando no lo es, le sobra el valor para jugar lesionado.

Al fin, es una barbaridad que uno de esos tres equipos se quedara en casa al inicio de los Playoffs. Hasta da coraje, porque cualquier de esos equipos podrían ganar ventaja de cancha en la conferencia contraria; Houston 14-7 contra el Este, Golden State 13-8 y Denver 14-5.

Pero como le diré a Greg Popovich; de nada sirve llorar sobre la leche derramada, que gane el más mejor equipo.

Por distintas razones, de los seis que pienso que han ganado sus puestos hay tres que carecen de la calidad necesaria para luchar por el campeonato, las tres razones propias son las siguientes:

Carencia de aquel tipo de jugador sumo que normalmente poseen los equipos superiores de la NBA; inexperiencia de parte de los integrantes “secundarios” e incluso las figuras grandes; y una creencia distraída que apuesta que un cierto conjunto de integrantes bastan para ganar el anillo, a pesar de dos resultados trágicos consecutivos.

La primera de esas tres pertenece al equipo de Utah:

A pesar de Deron Williams y Carlos Boozer -ambos arquetipos de la posición de base y ala-pívot respectivamente- les falta un verdadero héroe como Kobe Bryant, Steve Nash o Tim Duncan. Lastima que el único actualmente en el mercado, Jason Kidd, juega la misma posición de su mejor jugador, el antemencionado Deron Williams.

Incluso, según algunos rumores, el equipo sigue en búsqueda de una pareja que les alivie del contrato inflado del ruso sensitivo, Andrei Kirilenko. Por mi parecer eso será un error baloncestito y solo puede beneficiar a los bolsillos del dueño, ¿por qué? Porque Kirilenko es el glue guy de los Jazz, es decir, es él quien mantiene el equipo unido -sus habilidades versátiles son típicas de la gran mayoría de glue guys, como Shawn Marion, por ejemplo.

La segunda de esas tres describe al equipo de New Orleans:

Es raro que un equipo, repleto de novatos -menos Peja cuya experiencia de Sacramento sera esencial a cualquier suceso de ellos- y sin suerte imprevista llegue lejos en los Playoffs sin haber probado el trago amargo de la derrota, cuya mezcla contiene las lecciones necesarias para lograr las grandes victorias en los Playoffs.

Al fin, salvo la reencarnación completa de Isiah Thomas en forma de Chris Paul, los Hornets a pesar de luchar y dejar todo su ánimo sobre la cancha van a ser vencidos por un equipo con más experiencia, sabedores de los Playoffs.

La tercera de esas tres se refiere a los Mavericks de Dallas:

Por mi parecer, lo que sucede con los Mavericks, específicamente con Mark Cuban el dueño y Avery Jonson el entrenador, es cognitive dissonance o disonancia cognitiva, porque ambos están obstinados con la idea que el equipo ha recuperado mentalmente e espiritualmente de los golpes de ánimo que les dio las derrotas amargas contra los Heat y los Warriors.

Para explicarme un poco mejor hay que repasar su triste historia un poco:

En las finales del 2006 desaprovecharon una ventaja de dos juegos contra los Heat, vencidos prácticamente en forma de barrida. Eso no es nada fácil de olvidar, principalmente porque eran los grandes favoritos de esas finales e incluso su jugador de franquicia, Dirk Nowitzki, básicamente se cago.

En el 2007 el fracaso desastroso contra los Warriors en la primera ronda comprobó la teoría que la derrota contra los Heat dejo el ánimo del equipo algo desconfiado.

Esa hazaña marco la primera vez que el equipo con el puesto octavo venció al equipo en el primer puesto en una eliminatoria de mejor de siete juegos.

Y ahora quedan los nuevamente sobrecargados Suns de Phoenix, los Lakers revitalizados de Los Ángeles y los relajados o quizás viejos Spurs de San Antonio:

Quisiera comentar sobre los Suns después de ver visto como Shaquille O’Neal se combina con el equipo; si se disuelve como azúcar en agua o se imposibilita la mezcla como el aceite en agua. Pero, al fin, concerté al principio de este blog escribir un resumen cercas del tiempo del juego de las estrellas y aquí estoy.

Shaq dice que ha llegado al punto de su carera cuando uno reconoce que es un role player, parece humillado por el tiempo y reconoce que su tanque esta marcando nafta, o diesel en su caso. Bien sabe que se encuentra en las tinieblas de su gran carera, que esta jugando sus últimos como profesional y pretende exprimir de ellos cada gotita en lucha por el quinto y hasta el sexto anillo.

Yo tengo fe que las intenciones y los deseos de Shaq son puros y verdaderos, pero no tengo tanta confianza en su cuerpo, cuyas manos, pies, rodillas y, hoy en día, caderas han sido sujetos a miles de golpes en el transcurso de su carera.

Tras el traspaso del español Pau Gasol, los Lakers se encuentran sobre una nube, principalmente Kobe Bryant que le ha dado gracias a Dios por las vueltas de fortuna que han convertido a su equipo a uno de los favoritos por el anillo. Cuyo quinteto, después de ser completado con el esperado regreso del joven pívot Andrew Bynum, será el mejor que hemos visto desde el quinteto de cuatro estrellas y un casi-estrella que formaron los Pistons de Detroit hace pocos años.

Además, el banquillo de los Lakers es uno de los más fuertes en la NBA; joven, versátil, energético, atlético y acertado de puntería de distancia de tres. Y todo eso bajo la orquestación del legendario conductor Phil Jackson en búsqueda de su décimo anillo-que romperá el empate que comparte con Red Auerbach.

Restan los Spurs de San Antonio con una pregunta que requiere contestación:

¿Están bajo cruise control o están envejeciendo?

Es posible y fácil de justificar un manejo sobre la temporada regular en control de crucero; es importante competir con honor pero no tan importante ganar lo más posible a cuestas de la energía y salud necesaria para ganar lo más deseado; el anillo.

Los Celtics del año 1969 tenían dos metas en la temporada regular; la primera fue calificar para los Playoffs y la segunda fue evitar lesiones serias entre sus jugadores titulares.

Los Spurs aparecen que están siguiendo ese mismo camino, aunque se han desviado un poco con la lesión de Tony Parker, pronto regresaran al mismo.

Y ahora otra pregunta, ¿pueden igualar a los Celtics -y los Rockets del año 1995, cuyo anillo se encuentra en la parte superior de este blog =D- y ganar el campeonato sin poseer la ventaja de cancha ni siquiera en la primera ronda?

Con un equipo repleto de sabiduría como los Spurs, todo es posible, pero por mi parecer, no se curaran de la maldición de ganar mucho, pero nunca en años consecutivos que les maldijo los dioses del baloncesto después del deshonesto demoro del regreso de David Robinson hace muchos años para aumentar la probabilidad de ganar la lotería del Draft que les ficho a Tim Duncan.

De nuevo, nada sirve llorar sobre la leche derramada, pero para mi es obvio que algo sobrenatural esta manejando la historia de este equipo.

Finalmente, mi selección: Los Lakers de Los Ángeles. Que lastima…

miércoles, 6 de febrero de 2008

Increíble...


Shaquille O’Neal pertenece a Phoenix y Shawn Marion a Miami… Increíble…

No quiero condenar a los Suns antes que Shaq pise un solo pie en la cancha en equipamiento de ellos mismos, pero… ¿Qué diablos están pensando? No es 1998, Shaq ya no es el que te convierte en favorito para el anillo, ahora, has de cuenta que es un jugador retirado que aun no echa de ver porque sigue recibiendo un sueldo mensual.


Esto que esta sucediendo con los Suns es una gran lastime. En las vísperas de está temporada tuvieron la oportunidad de fichar a Kevin Garnett y ahora se han condenado a una perspectiva sombría y pesada – literalmente y figuradamente – en forma de un Shaquille O’Neal que hoy en día es mas albatros que beneficio.

Ahora, ¿qué pasa con el estilo de ataque de los Suns? El estilo tan agradable a los ojos de los verdaderos e inteligentes aficionados del baloncesto precisa una renovación, mejor dicho, destrucción.

El único salvo que nos queda es que Shaq se convierta en un pívot, tipo veterano, semejante a Bill Russell, Wilt Chamberlain, Wes Unseld y Kareem Abdul-Jabbar, es decir, un pívot envejeciendo que conserva su poca energía para la defensa, para los rebotes, y para iniciar el fastbreak.




Además, Los Ángeles ficho al español Pau Gasol en forma de hurto de Memphis…

Pau es uno de mis favoritos jugadores de la NBA contemporánea, cuya manera de jugar me recuerda de Kevin McHale, es un verdadero profesional que merece estar en un equipo donde será posible competir por el anillo. Por eso me duele que se envuelva en el amarillo y púrpura de los odiados Lakers:

Y con todo eso todavía me alegro porque que los Rockets han ganado 17 de 21 partidos desde el año nuevo…

miércoles, 23 de enero de 2008

Las dos docenas de estrellas de la NBA: Edición 2008

Los quintetos titulares del juego de las estrellas, aunque a veces sucede que algunos jugadores no lo merecen, deben de ser quienes acumulan la mayoría de los votos. Digo a veces porque en verdad es raro – el lesionado Grant Hill es un ejemplo – que un jugador que sea honrado con posición de titular por votaciones no sea digno de su lugar. Quizás no como titular pero de los doce principales jugadores de su propia conferencia, o mejor dicho 2-4 superiores en su posición, normalmente es merecedor de los más justos. Incluso, lo que suele pasar es que el quinteto dominante, el que le da la mejor oportunidad de ganar a su equipo, es el que domina la mayoría de los minutos sobre la cancha, principalmente en los momentos de la verdad. Así es que el gran escándalo que suele engendrar las votaciones de los aficionados de la NBA no me molesta; a pesar que algunos de ellos votan con el corazón ignorando la razón – incluyéndome a mí, como verás en seguida.


Quinteto titular de la Conferencia Oeste:


De estos cinco, ¿Quién no merece ser uno de los doce honrados? ¿Tracy McGrady? Sí y no; por una parte en talento ha llegado a una cumbre que pocos en la gran historia de la NBA han alcanzado; por otra parte sus lesiones lo han dejado fuera de catorce juegos y ha bajado su rendimiento esta temporada a un nivel que no refleja su habilidad fantástica. Pero a pesar de esas verdades pocos quedaran sorprendidos si termina el juego con veinte y tantos puntos y con el premio de MVP, es decir, aunque la definición más precisa de estrella de la NBA no lo cubre, todos conocemos su potencia y no queremos perder la oportunidad de verlo alcanzar su máximo sobre el escenario más memorable que ofrece la temporada regular de la NBA.


Septeto de suplantes de la Conferencia Oeste:

Chris Paul, Steve Nash, Allen Iverson, Amaré Stoudemire, Baron Davis, Carlos Boozer y Dirk Nowitzki son dignos de recibir el honor de ser seleccionados como suplentes por ser de la docena de jugadores más valiosos y talentosos de la Conferencia Oeste.

Chris Paul a liderado su banda de jugadores que, excluyendo a Tyson Chandler, David West y, de vez en cuando, Peja Stojakovich, son mediocres a la cúspide de la División Suroeste; división que incluye los campeones de San Antonio, los gigantes de Dallas y incluso los presumidos gigantes de Houston. Steve Nash y Allen Iverson siguen jugando a nivel de leyendas históricas en Phoenix y Denver respectivamente; Baron Davis prosigue su cimentación de base talentoso e impactante en Golden State; Amaré Stoudemire continúa levantando su carera de las cenizas que la había dejado aquella desastrosa cirugía como un verdadero fénix; Carlos Boozer poco a poco hace olvidar a la gente de Utah de aquel ala-pívot que hace pocos años reino sobre esas tierras; y finalmente el alemán Dirk Nowitzki añadió a su ya vasto y supremo juego la habilidad de base en un cuerpo de gigante que hace poco era propio de Kevin Garnett.

El único que merece un perdón entre los contrariados de la Conferencia Oeste es Brandon Roy que ha demostrado una habilidad individual y asimismo de líder que pocos alcancen en la NBA contemporánea, pero en fin no pude ignorar el rendimiento a nivel de MVP de Chris Paul y Steve Nash tampoco el estupendo rendimiento de Baron Davis el motor de los Warriors ni el legendario Allen Iverson el verdadero MVP de los Nuggets.

Quinteto titular de la Conferencia Este:


De nuevo, de estos cinco, ¿Quién no merece ser uno de los doce honrados? Ninguno... Quizás Dwyane Wade por las mismas razones de Tracy McGrady pero también por las mismas razones sí.

Septeto de suplantes de la Conferencia Este:


Los únicos que indudablemente merecen el honor de ser seleccionados como unos de los doce mejores en la Conferencia Este excluyendo los ya mencionados titulares son Caron Butler, Chris Bosh, Rasheed Wallace – relativamente a los pívots restantes en la Conferencia Este –, y Chauncey Billups. El rendimiento anormalmente bajo de Paul Pierce puede ser excusado por el compartimiento de la carga ofensiva con Kevin Garnett y Ray Allen. Allen incidentalmente tiene un argumento en su favor sobre Vince Carter pero por mi parecer Carter ha mantenido su nivel baloncestito – menos como anotador – en cambio Ray Allen ha bajado un poco el suyo. Quizás el más polémico de los siete es el que queda, José Calderón; hay que ser un poco atrevido en nombrándolo y no dejar que el estatus-quo reina sobre la NBA, ¿qué, no? No, en verdad no es así, Calderón lo merece porque su nivel de baloncesto ha demostrado a todos los circunstantes de la NBA e incluso el mundo baloncestito un arquetipo perfecto – claro que es necesario excusar la defensa en ese declaración – de la posición de base.

Quisiera añadir mas sobre el equipo de la Conferencia Este pero la mera verdad es que estoy enfocado más o menos al ciento en los acontecimientos de la conferencia contraria principalmente a mi equipo los Houston Rockets y no será justo que escriba otra singular palabra sobre las ya escritas relacionado a equipos y jugadores fuera de mi entendimiento – además la Conferencia Este me aburre hasta más que aburró ;P.

viernes, 11 de enero de 2008

No quiero enfadar—o enfadarme—con entradas sobre Tracy McGrady… Pero…

Durante estos últimos días—sin duda motivado por la buena forma que han mostrado los Rockets en la ausencia de McGrady—el asunto de él mismo se ha convertido en una discusión polémica entre los aficionados de los Rockets.

Algunos dicen que los Rockets juegan mejor sin él; que el verdadero ataque de Rick Adelman es el que hemos visto últimamente, que el balón y los jugadores se mueven con más regularidad y fluidez, y que permanece un equilibrio entre el equipo, ausente en las plantillas incluyendo a McGrady—específicamente entre jugadores secundarios como Rafer Alston, Luis Scola, Aaron Brooks, etcétera.

Otros dicen que su regreso solo servirá para perfeccionar la forma del equipo; que el requisito de que él precisa creer, no tan solo en palabra pero también en acciones, en el estilo cooperativo esta ya cumplido, que su visión acoplado con su suprema habilidad de pasar el balón no tan solo con entendimiento superior pero también entre los más cerrados resquicios, solo podrá servir para aumentar el poder ofensivo del equipo.

¿Por donde encontraremos alguna pista de la verdad en esta discusión? Yo pienso que en el tiempo, como siempre, encontraremos no tan solo una pista pero la verdad por completa. Así que, hay que tener paciencia…

Tienen que tener paciencia Rick Adelman y, principalmente, Darryl Morey, el ejecutivo de los Rockets, antes que el anterior pide el traspaso, y el último abre discusiones con equipos interesados en McGrady—si aun no lo ha hecho como algunos rumores indican—, porque, por mi parecer, los insultos de los aficionados son olvidados sin molestia perpetua, pero los de los compañeros, entrenadores, ejecutivos y dueños cargan excesivamente a la paciencia de un jugador y suelen engendran en el un resentimiento, a veces, irreconciliable.

lunes, 7 de enero de 2008

Tracy McGrady, según Ric Bucher


  1. Bucher cree que McGrady es un jugador individualista, supremamente talentoso, pero, lamentablamente, no de los tipos que prefiérelas a tu lado en los momentos mas difíciles, en los momentos de la verdad.
  2. Como resultado de no ser de esos antemencionados tipos, cuando él es el líder de un equipo existe en el mismo equipo una coartada incorporada porque sus compañeros no pueden depender en él y así sus compañeros no sienten la necesidad de luchar hasta el pito final.
  3. Por esas razones Bucher pensó que el equipo iba a convertirse, iba a empezar a seguir a Yao Ming esta temporada porque, a pesar de sus dificultades recientes, Yao siempre ha sido un jugador que nunca se ha dado por vencido y no está atemorizado del gran desafío que son los Playoffs de la NBA.
  4. El jugador que sinceramente esta deteniendo a los Rockets de ser como los viejos equipos de Rick Adelman no es Yao Ming pero, en realidad, Tracy McGrady; la incapacidad de los Rockets para correr en su ataque ofensivo es un resultado directo del nivel físico de McGrady y su disgusto de compartir la pelota.
  5. El nivel de jugador que los Rockets pueden razonablemente esperar en un traspaso de McGrady es, más o menos, Richard Jefferson.

En el primero estoy de acuerdo con Bucher; no entiendo porque es así pero no hay duda que su nivel baloncesto desciende en los momentos de la verdad, específicamente en los Playoffs donde suele convertirse en un lanzador del perímetro completamente ignorando el área pintada y los gigantes brutos que suelen plantarse en el.

En el segundo es imposible para comprobar pero también estoy de acuerdo con Bucher porque se, o mejor dicho, creó, que los equipos de la NBA suelen transformar sus personalidades a reflejo de su líder, especialmente cuando es del nivel de súper estrella como McGrady según es aunque, quizás, tan solo de grado salarial.

El tercero es imposible para Yao por ser un hombre tan gentil y pacífico; siempre ha sido así, por ejemplo, en su segunda temporada ni intento a romperle el papel de liderazgo a Steve Francis, y eso cuando tenía toda la razón, ¿ahora con Tracy McGrady? Ni por pienso - mientras que McGrady este en uniforme. Digo eso porque cuando llegan estos días lesionados de McGrady, como siempre han de llegar, los Rockets siguen a Yao, y como he dicho antes, suelen perder el orden en los momentos de la verdad, PERO, luchan hasta el pito final.

En el cuarto estoy de acuerdo y no sé si es el cuerpo frágil de McGrady que no puede con el juego acelerado o porque McGrady no quiere soltar el control completo del equipo que mantiene en un ataque sosegado, pero que sea verdad es verdad, McGrady prefiere un ataque tranquilo y dirigido por él mismo.

En el quinto no estoy de acuerdo con Bucher, en verdad creo que esta loco si deberás cree eso, porque la estrella de McGrady, aunque no huela tan alta y tan resplandeciente como antes, no ha caído ni se ha apagado tanto hacía al nivel de un tipo como Richard Jefferson.

jueves, 20 de diciembre de 2007

¡Peor Imposible!

No tanto por la forma que últimamente están mostrando los Rockets—aunque de veras me deja avergonzado—y tampoco específicamente por la lesión de la rodilla de Tracy McGrady, sino porque niega el mismo pasar esa misma rodilla izquierda por un examen MRI. ¿Por qué?

Puede ser por varias razones; la primera, la más esperada para los aficionados de los Rockets, es que no piensa que es algo tan grave y que tiene intención de jugar contra los Nuggets esta misma noche; la segunda, una que nos salva de lo peor, es que por conocer su cuerpo mejor que todos piensa que en el descanso encontrara su alivio; la tercera, una que es sinceramente triste que más de uno se abona en ella, es que McGrady esta fingiendo su lesión y cree que un examen descubriera lo que quiere dejar oculto; finalmente, la cuarta, y la más desastrosa para los verdaderos aficionados de los Rockets y también la más triste para millones de aficionados de el y de la NBA, es que McGrady tenga temor de que su dolor es el que sintió Greg Oden y al despertarse de lo que pensó ser tan solo un MRI se encontrara en el estado que se encontró el mismo Greg Oden.

El último, de nuevo, nadie lo desea, pero, lamentablemente, es algo que yo y varios mas no podemos ignorar porque los síntomas—el dolor inesperado e inexplicable acoplado con un declive de su nivel de jugar—están presentes y explícitos. Por mi parecer, McGrady no quiere nada más en este mundo que ganar un anillo y solidificar su legado, no tan solo de talento histórico pero de ganador también, y bien sabe que no puede lograr eso con una cirugía espantosa que suele dejar a sus victimas debilitados y lejos de la cumbre de sus habilidades.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Yao y McGrady: ¿No se puede?

De McGrady y Yao elevando los Rockets a niveles no visto desde la época de Hakeem... Lo dudo…

McGrady, bueno muchos se están cansando de su manera de jugar, dicen que se ha vuelto tímido en su ataque ofensivo, evitando los golpes que suelen recibir aquellos que atacan el aro. No le faltan toda la razón, pero por mi manera de pensar, ¿sino pueden hacer felices con este McGrady estarán felices con aquél que ataca pero falta 30 partidos con lesiones?

La determinación de Yao se voló con Jeff Van Gundy… Ahora es más pacifista que nunca y mucho de eso viene del ataque técnico de Rick Adelman que ha enternecido al equipo por completo. Incluso, Yao lo presiento desde el principio de la pretemporada cuando compartió sus pensamientos con la prensa china, anunciando al mundo entero que jugar como Vlade Divac no es lo mejor para él y tampoco para los Rockets. Por cierto, ahora no visita la línea de tiros con la misma frecuencia de antes por estar atrás de ella en vez de enfrente y adentro del área pintada y, por mi parecer, batalla más por su posición que antes aunque debería de ser al revés.

Pero, ambos no están sin culpa…

McGrady, aunque los Rockets tienen un equipo fuerte todavía juega como se fuesen sus compañeros Pat Garrity, Troy Hudson y esos tipos de su tiempo en Orlando, es decir, todavía quiere hacer de todo sin poder o querer aceptar y confiarse en el auxilio de Scola, Francis, James, Wells, etcétera.

Yao puede y debe ignorar los árbitros por completo--no puede hacer algo mejor de esa situación--, no olvidar que físicamente y técnicamente es un gigante sin par en el mundo, y hacer lo mejor de su situación por ser inmutable.

Al fin, por mi parecer, todos estos problemas nacieron del rechazo del sistema ofensivo de Rick Adelman; McGrady ya no o nunca tuvo confianza en el y por eso no suelta el balón, sino es por lanzarlo, y Yao aun ni lo empieza a aceptar y ese mismo rechazo y disgusto es la causa de sus problemas como rebotero, defensor y colector de faltas.