Durante estos últimos días—sin duda motivado por la buena forma que han mostrado los Rockets en la ausencia de McGrady—el asunto de él mismo se ha convertido en una discusión polémica entre los aficionados de los Rockets.
Algunos dicen que los Rockets juegan mejor sin él; que el verdadero ataque de Rick Adelman es el que hemos visto últimamente, que el balón y los jugadores se mueven con más regularidad y fluidez, y que permanece un equilibrio entre el equipo, ausente en las plantillas incluyendo a McGrady—específicamente entre jugadores secundarios como Rafer Alston, Luis Scola, Aaron Brooks, etcétera.
Otros dicen que su regreso solo servirá para perfeccionar la forma del equipo; que el requisito de que él precisa creer, no tan solo en palabra pero también en acciones, en el estilo cooperativo esta ya cumplido, que su visión acoplado con su suprema habilidad de pasar el balón no tan solo con entendimiento superior pero también entre los más cerrados resquicios, solo podrá servir para aumentar el poder ofensivo del equipo.
¿Por donde encontraremos alguna pista de la verdad en esta discusión? Yo pienso que en el tiempo, como siempre, encontraremos no tan solo una pista pero la verdad por completa. Así que, hay que tener paciencia…
Tienen que tener paciencia Rick Adelman y, principalmente, Darryl Morey, el ejecutivo de los Rockets, antes que el anterior pide el traspaso, y el último abre discusiones con equipos interesados en McGrady—si aun no lo ha hecho como algunos rumores indican—, porque, por mi parecer, los insultos de los aficionados son olvidados sin molestia perpetua, pero los de los compañeros, entrenadores, ejecutivos y dueños cargan excesivamente a la paciencia de un jugador y suelen engendran en el un resentimiento, a veces, irreconciliable.
1 comentario:
Gracias por tu comentario
McGrady jugón, volverá y Rockets se hará grande, a ver...
Saludos
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