martes, 19 de febrero de 2008

Los Rockets actuales: ¿En despegue o en la cumbre?

Tras la racha de ocho victorias, aficionados de los Rockets andan pensando en el porvenir, ¿seguirán subiendo el tablero pronto añadiéndose a los verdaderos luchadores por el anillo o, al contrario, los próximos equipos en el calendario -más fuertes que los últimos- los tumbarán de las nubes dejándolos firmemente plantados en la mediocridad?

Más cercana está la repuesta de esta siguiente pregunta: ¿Le conviene a Daryl Morey hacer algún traspaso para reforzar el equipo? Si sí, ¿lo hará?

Y más allá de esta temporada se encuentra la respuesta, o mejor dicho, la reacción ejecutiva de esta situación: ¿Qué será de la trayectoria de los Rockets si de nuevo son derrotados en la primera ronda de los Playoffs? Más al punto, ¿qué pasa con la idea esperanzadora de la emparejada de Yao Ming y Tracy McGrady?

La primera: Como aficionado fiel de los Rockets es difícil inventar una contestación imparcial sin la apariencia de mi hincha por ellos, por ejemplo:

Ya los puedo ver marchando por el mismo camino triunfador, mejorando como equipo en todo tipo de aspecto del baloncesto hacia la cumbre de la Conferencia Oeste y después las Finales de la NBA.

Pero hay que plantar los pies en la tierra: Entre esa racha antemencionada de ocho victorias encontraremos un sólo equipo que actualmente se encuentra entre los ocho mejores de la Conferencia Oeste; los Warriors de Golden State. Asimismo encontraremos sólo uno que actualmente se encuentra entre los ocho mejores de la Conferencia Este; los Cavaliers de Lebron James.

Al cabo y al fin, cuando tomamos en cuenta el rendimiento del equipo en el año 2008 -que según ha señalado el ascenso de los Rockets- veremos solo cinco victorias entre las diecisiete que han sido contra equipos actualmente en los Playoffs en ambas conferencias.

Pájaro de mal agüero: Al mismo tiempo que hemos visto el aparente ascenso de los Rockets también hemos sido testigos de una declinación actual del rendimiento del importantísimo Tracy McGrady.

Eso no puede seguir si los Rockets esperan a, no tan solo avanzar en los Playoffs, pero hasta en clasificar por ellos en la durísima Conferencia Oeste amontonada de equipos asimismo merecedores de uno de los ocho puestos.

La segunda: No hay lugar para contestarla ilógicamente pues es obvio que los Rockets -así como todos los equipos en la NBA- beneficiarán de mejoramientos, sin embargo la verdad es que poseen pocas piezas atractivas a otros equipos e incluso el dueño pretende quedarse fuera del territorio del luxury tax.

Así que, la predicción más verosímil es la que dice que no va ver movimiento en Houston, aunque Morey no deja lugar a dudas que está en una búsqueda exhaustiva de cualquier manera de mejorar el equipo.

La tercera: Pues ni quiero imaginar ese acontecimiento decepcionante, pero la realidad de la Conferencia Oeste es que varios equipos van a concluir la temporada desilusionados porque sólo puede surgir un equipo conquistador entre tantos que esperan conquistar. Incluso, por mi parecer, quedarán hasta dos equipos disgustadísimos después de ser derrotados por un equipo supuestamente de abajo, ¿pueden ser los Rockets uno de ésos triunfadores? Por supuesto que sí, ¿es probable? Depende en el equipo contrario.

New Orleans, por ejemplo, es un equipo deseable porque, aunque han disfrutado de una reciente historia próspera contra los Rockets, existe una desigualdad en experiencia y en ansias entre ambos equipos a favor de los Rockets.

Al contrario, los Mavericks, especialmente con la adición de Jason Kidd y la tenacidad antes ausente que viene acoplada con él, le darán una verdadera paliza a los Rockets a causa de que tienen la ventaja en talento, experiencia, ansias y una nueva esperanza en Kidd.

Viendo hacia el futuro –como la tercera pregunta requiere-, veo que sino sucede algo imprevisto el final de los Rockets llegara mucho más pronto que esperábamos en las vísperas de esta temporada.

Después vendrán las evaluaciones del dueño, cuyas esperanzas eran de un producto no visto desde la época de Hakeem. Se juntara con el ejecutivo e entrenador en una reunión sombría sobre el asunto del fracaso nuevo de los Rockets.

En esa reunión inevitablemente juzgarán la pareja de Yao Ming y Tracy McGrady, cuyos argumentos pueden llegar a dos conclusiones:

La primera: La pareja se ha trasnochada y requiere una mudanza.

La segunda: La pareja, a pesar de sus desdichas, es la más fuerte en la NBA.

La primera en más detalle: Al final de una discusión corta llegarán al acuerdo que, por distintas razones -algunas fuera de su control como el hecho irrefutable que todo China apoya apasionadamente e económicamente a Yao Ming y a través de él, los Rockets-, Tracy McGrady es el que precisa partir.

La segunda en más detalle: Al contrario, y al derecho, saldrán de esa reunión con un nuevo objetivo de invertir más en el equipo asegurándose que no hay mejor dúo en la NBA, nada más hay dúos reforzados por una viga de sostén en forma de un tercer integrante protagonista.

¿Se acuerdan cuando pensábamos que dos estrellas bastaban para ganar un anillo? Ahora, la trayectoria de la NBA ha desviado hacia la de tres estrellas. Es increíble, ¿qué no?

Esa es la que los Rockets deben de seguir a pesar del costo, puesto que, si en verdad quieren competir por un anillo hay que abrir el bolsillo.

Sino, por lo menos hay que añadir un anotador tercero (¿Qué tal Juan Carlos?), otro rebotero (Hasta Kwame Brown basta para eso.) y quizás finalmente podremos solucionar la deficiencia en la posición de base (Eh, ¿Chris Duhon?).

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