miércoles, 23 de enero de 2008

Las dos docenas de estrellas de la NBA: Edición 2008

Los quintetos titulares del juego de las estrellas, aunque a veces sucede que algunos jugadores no lo merecen, deben de ser quienes acumulan la mayoría de los votos. Digo a veces porque en verdad es raro – el lesionado Grant Hill es un ejemplo – que un jugador que sea honrado con posición de titular por votaciones no sea digno de su lugar. Quizás no como titular pero de los doce principales jugadores de su propia conferencia, o mejor dicho 2-4 superiores en su posición, normalmente es merecedor de los más justos. Incluso, lo que suele pasar es que el quinteto dominante, el que le da la mejor oportunidad de ganar a su equipo, es el que domina la mayoría de los minutos sobre la cancha, principalmente en los momentos de la verdad. Así es que el gran escándalo que suele engendrar las votaciones de los aficionados de la NBA no me molesta; a pesar que algunos de ellos votan con el corazón ignorando la razón – incluyéndome a mí, como verás en seguida.


Quinteto titular de la Conferencia Oeste:


De estos cinco, ¿Quién no merece ser uno de los doce honrados? ¿Tracy McGrady? Sí y no; por una parte en talento ha llegado a una cumbre que pocos en la gran historia de la NBA han alcanzado; por otra parte sus lesiones lo han dejado fuera de catorce juegos y ha bajado su rendimiento esta temporada a un nivel que no refleja su habilidad fantástica. Pero a pesar de esas verdades pocos quedaran sorprendidos si termina el juego con veinte y tantos puntos y con el premio de MVP, es decir, aunque la definición más precisa de estrella de la NBA no lo cubre, todos conocemos su potencia y no queremos perder la oportunidad de verlo alcanzar su máximo sobre el escenario más memorable que ofrece la temporada regular de la NBA.


Septeto de suplantes de la Conferencia Oeste:

Chris Paul, Steve Nash, Allen Iverson, Amaré Stoudemire, Baron Davis, Carlos Boozer y Dirk Nowitzki son dignos de recibir el honor de ser seleccionados como suplentes por ser de la docena de jugadores más valiosos y talentosos de la Conferencia Oeste.

Chris Paul a liderado su banda de jugadores que, excluyendo a Tyson Chandler, David West y, de vez en cuando, Peja Stojakovich, son mediocres a la cúspide de la División Suroeste; división que incluye los campeones de San Antonio, los gigantes de Dallas y incluso los presumidos gigantes de Houston. Steve Nash y Allen Iverson siguen jugando a nivel de leyendas históricas en Phoenix y Denver respectivamente; Baron Davis prosigue su cimentación de base talentoso e impactante en Golden State; Amaré Stoudemire continúa levantando su carera de las cenizas que la había dejado aquella desastrosa cirugía como un verdadero fénix; Carlos Boozer poco a poco hace olvidar a la gente de Utah de aquel ala-pívot que hace pocos años reino sobre esas tierras; y finalmente el alemán Dirk Nowitzki añadió a su ya vasto y supremo juego la habilidad de base en un cuerpo de gigante que hace poco era propio de Kevin Garnett.

El único que merece un perdón entre los contrariados de la Conferencia Oeste es Brandon Roy que ha demostrado una habilidad individual y asimismo de líder que pocos alcancen en la NBA contemporánea, pero en fin no pude ignorar el rendimiento a nivel de MVP de Chris Paul y Steve Nash tampoco el estupendo rendimiento de Baron Davis el motor de los Warriors ni el legendario Allen Iverson el verdadero MVP de los Nuggets.

Quinteto titular de la Conferencia Este:


De nuevo, de estos cinco, ¿Quién no merece ser uno de los doce honrados? Ninguno... Quizás Dwyane Wade por las mismas razones de Tracy McGrady pero también por las mismas razones sí.

Septeto de suplantes de la Conferencia Este:


Los únicos que indudablemente merecen el honor de ser seleccionados como unos de los doce mejores en la Conferencia Este excluyendo los ya mencionados titulares son Caron Butler, Chris Bosh, Rasheed Wallace – relativamente a los pívots restantes en la Conferencia Este –, y Chauncey Billups. El rendimiento anormalmente bajo de Paul Pierce puede ser excusado por el compartimiento de la carga ofensiva con Kevin Garnett y Ray Allen. Allen incidentalmente tiene un argumento en su favor sobre Vince Carter pero por mi parecer Carter ha mantenido su nivel baloncestito – menos como anotador – en cambio Ray Allen ha bajado un poco el suyo. Quizás el más polémico de los siete es el que queda, José Calderón; hay que ser un poco atrevido en nombrándolo y no dejar que el estatus-quo reina sobre la NBA, ¿qué, no? No, en verdad no es así, Calderón lo merece porque su nivel de baloncesto ha demostrado a todos los circunstantes de la NBA e incluso el mundo baloncestito un arquetipo perfecto – claro que es necesario excusar la defensa en ese declaración – de la posición de base.

Quisiera añadir mas sobre el equipo de la Conferencia Este pero la mera verdad es que estoy enfocado más o menos al ciento en los acontecimientos de la conferencia contraria principalmente a mi equipo los Houston Rockets y no será justo que escriba otra singular palabra sobre las ya escritas relacionado a equipos y jugadores fuera de mi entendimiento – además la Conferencia Este me aburre hasta más que aburró ;P.

viernes, 11 de enero de 2008

No quiero enfadar—o enfadarme—con entradas sobre Tracy McGrady… Pero…

Durante estos últimos días—sin duda motivado por la buena forma que han mostrado los Rockets en la ausencia de McGrady—el asunto de él mismo se ha convertido en una discusión polémica entre los aficionados de los Rockets.

Algunos dicen que los Rockets juegan mejor sin él; que el verdadero ataque de Rick Adelman es el que hemos visto últimamente, que el balón y los jugadores se mueven con más regularidad y fluidez, y que permanece un equilibrio entre el equipo, ausente en las plantillas incluyendo a McGrady—específicamente entre jugadores secundarios como Rafer Alston, Luis Scola, Aaron Brooks, etcétera.

Otros dicen que su regreso solo servirá para perfeccionar la forma del equipo; que el requisito de que él precisa creer, no tan solo en palabra pero también en acciones, en el estilo cooperativo esta ya cumplido, que su visión acoplado con su suprema habilidad de pasar el balón no tan solo con entendimiento superior pero también entre los más cerrados resquicios, solo podrá servir para aumentar el poder ofensivo del equipo.

¿Por donde encontraremos alguna pista de la verdad en esta discusión? Yo pienso que en el tiempo, como siempre, encontraremos no tan solo una pista pero la verdad por completa. Así que, hay que tener paciencia…

Tienen que tener paciencia Rick Adelman y, principalmente, Darryl Morey, el ejecutivo de los Rockets, antes que el anterior pide el traspaso, y el último abre discusiones con equipos interesados en McGrady—si aun no lo ha hecho como algunos rumores indican—, porque, por mi parecer, los insultos de los aficionados son olvidados sin molestia perpetua, pero los de los compañeros, entrenadores, ejecutivos y dueños cargan excesivamente a la paciencia de un jugador y suelen engendran en el un resentimiento, a veces, irreconciliable.

lunes, 7 de enero de 2008

Tracy McGrady, según Ric Bucher


  1. Bucher cree que McGrady es un jugador individualista, supremamente talentoso, pero, lamentablamente, no de los tipos que prefiérelas a tu lado en los momentos mas difíciles, en los momentos de la verdad.
  2. Como resultado de no ser de esos antemencionados tipos, cuando él es el líder de un equipo existe en el mismo equipo una coartada incorporada porque sus compañeros no pueden depender en él y así sus compañeros no sienten la necesidad de luchar hasta el pito final.
  3. Por esas razones Bucher pensó que el equipo iba a convertirse, iba a empezar a seguir a Yao Ming esta temporada porque, a pesar de sus dificultades recientes, Yao siempre ha sido un jugador que nunca se ha dado por vencido y no está atemorizado del gran desafío que son los Playoffs de la NBA.
  4. El jugador que sinceramente esta deteniendo a los Rockets de ser como los viejos equipos de Rick Adelman no es Yao Ming pero, en realidad, Tracy McGrady; la incapacidad de los Rockets para correr en su ataque ofensivo es un resultado directo del nivel físico de McGrady y su disgusto de compartir la pelota.
  5. El nivel de jugador que los Rockets pueden razonablemente esperar en un traspaso de McGrady es, más o menos, Richard Jefferson.

En el primero estoy de acuerdo con Bucher; no entiendo porque es así pero no hay duda que su nivel baloncesto desciende en los momentos de la verdad, específicamente en los Playoffs donde suele convertirse en un lanzador del perímetro completamente ignorando el área pintada y los gigantes brutos que suelen plantarse en el.

En el segundo es imposible para comprobar pero también estoy de acuerdo con Bucher porque se, o mejor dicho, creó, que los equipos de la NBA suelen transformar sus personalidades a reflejo de su líder, especialmente cuando es del nivel de súper estrella como McGrady según es aunque, quizás, tan solo de grado salarial.

El tercero es imposible para Yao por ser un hombre tan gentil y pacífico; siempre ha sido así, por ejemplo, en su segunda temporada ni intento a romperle el papel de liderazgo a Steve Francis, y eso cuando tenía toda la razón, ¿ahora con Tracy McGrady? Ni por pienso - mientras que McGrady este en uniforme. Digo eso porque cuando llegan estos días lesionados de McGrady, como siempre han de llegar, los Rockets siguen a Yao, y como he dicho antes, suelen perder el orden en los momentos de la verdad, PERO, luchan hasta el pito final.

En el cuarto estoy de acuerdo y no sé si es el cuerpo frágil de McGrady que no puede con el juego acelerado o porque McGrady no quiere soltar el control completo del equipo que mantiene en un ataque sosegado, pero que sea verdad es verdad, McGrady prefiere un ataque tranquilo y dirigido por él mismo.

En el quinto no estoy de acuerdo con Bucher, en verdad creo que esta loco si deberás cree eso, porque la estrella de McGrady, aunque no huela tan alta y tan resplandeciente como antes, no ha caído ni se ha apagado tanto hacía al nivel de un tipo como Richard Jefferson.